¿Se puede adelgazar durante el embarazo? Lo que realmente debes saber
Una de las primeras preocupaciones de muchas mujeres cuando descubren que están embarazadas no tiene que ver con las ecografías ni con las analíticas. Tiene que ver con la báscula. "¿Voy a engordar demasiado?" "¿Es normal haber perdido peso al principio?" "¿Puedo intentar adelgazar si ya tenía sobrepeso antes del embarazo?" Son preguntas completamente habituales. Y también son preguntas que merecen una respuesta basada en la evidencia, lejos de los mitos y de la presión que, en ocasiones, existe sobre el peso durante el embarazo.
7/29/20263 min read


El objetivo del embarazo no es adelgazar
Durante la gestación, el organismo experimenta cambios profundos para favorecer el desarrollo del bebé.
Aumentan el volumen sanguíneo, el líquido amniótico, el tamaño del útero y de la placenta, además de producirse cambios en los tejidos maternos y en las reservas energéticas necesarias para el embarazo y la lactancia.
Por eso, en la mayoría de los casos, es esperable que el peso aumente de forma progresiva a medida que avanza la gestación.
Este aumento no significa únicamente ganar grasa corporal.
Forma parte de las adaptaciones normales del embarazo.
Entonces… ¿por qué algunas mujeres pierden peso?
Existen situaciones en las que puede producirse una pérdida de peso, especialmente durante el primer trimestre.
Las náuseas, los vómitos, la disminución del apetito o determinadas molestias digestivas pueden hacer que algunas mujeres coman menos de lo habitual.
En muchos casos, esta pérdida es temporal y el peso se recupera conforme mejoran los síntomas.
No obstante, cuando la pérdida es importante, persistente o se acompaña de dificultades para mantener una alimentación adecuada, es fundamental consultarlo con el equipo sanitario que realiza el seguimiento del embarazo.
¿Y si ya tenía sobrepeso u obesidad antes del embarazo?
Es una duda muy frecuente.
Aunque pueda parecer lógico pensar que perder peso sería beneficioso, durante el embarazo no suele recomendarse iniciar dietas destinadas a adelgazar.
El objetivo pasa a ser otro.
Favorecer una alimentación completa, equilibrada y adaptada a las necesidades de cada mujer, asegurando un adecuado aporte de energía y nutrientes para la madre y el bebé.
En mujeres con sobrepeso u obesidad, el seguimiento nutricional individualizado permite favorecer una ganancia de peso adecuada dentro de las recomendaciones clínicas, sin recurrir a restricciones innecesarias.
La calidad de la alimentación importa más que las dietas
Durante el embarazo, la prioridad no debería centrarse en comer menos.
Debería centrarse en comer mejor.
Una alimentación basada principalmente en alimentos frescos, rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, proteínas de calidad y grasas saludables ayuda a cubrir las necesidades nutricionales propias de esta etapa.
Al mismo tiempo, conviene limitar el consumo habitual de productos ultraprocesados, bebidas azucaradas y alimentos de bajo valor nutricional.
No porque haya alimentos "prohibidos", sino porque una alimentación de mayor calidad aporta más beneficios tanto para la madre como para el desarrollo del bebé.
El ejercicio también forma parte del cuidado
Salvo que exista una contraindicación médica, mantenerse físicamente activa durante el embarazo suele aportar numerosos beneficios.
El ejercicio adaptado puede contribuir a mejorar el bienestar, favorecer el control glucémico, reducir algunas molestias propias del embarazo y ayudar a mantener una composición corporal adecuada.
La intensidad y el tipo de actividad deben individualizarse según cada caso y las recomendaciones del profesional sanitario.
Más allá del peso
La salud durante el embarazo no puede resumirse en un número de la báscula.
También importan el estado nutricional, la analítica, el bienestar materno, la evolución del embarazo, el descanso, la actividad física y muchos otros factores.
Por eso, centrar toda la atención en adelgazar puede hacer que perdamos de vista lo realmente importante.
Entonces… ¿debería preocuparme por el peso?
Es normal interesarse por la evolución del peso durante el embarazo.
Pero esa evolución siempre debe interpretarse teniendo en cuenta el punto de partida, la semana de gestación, la historia clínica y las características de cada mujer.
Compararse con otras embarazadas o intentar seguir objetivos de peso vistos en redes sociales rara vez resulta útil.
Cada embarazo es diferente.
En Nutrialde creemos que el objetivo no es pesar menos, sino cuidar mejor
Durante el embarazo, la alimentación deja de ser una herramienta para perseguir un número en la báscula y pasa a convertirse en una forma de cuidar tanto de la madre como del bebé.
Nuestro objetivo es acompañarte con recomendaciones basadas en la evidencia, adaptadas a tus necesidades y alejadas de las dietas restrictivas o de los mensajes que generan culpa.
Porque un embarazo saludable no se mide solo en kilos.
Se construye cada día con hábitos que puedas mantener, con tranquilidad y con el apoyo adecuado.
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